martes, 8 de abril de 2008
Día -1 ; La oficina de Julián.
-Jefe? está ocupado?- dijo Julián asomando la cabeza por la puerta de la oficina de su jefe.
-No, pasa Julian, toma asiento, que pasó?- le respondió ofreciéndole asiento en una de sus sillas.
-Ehhhhh, es que jefe, le quería pedir si es que ... ehhhh, hoy me podía retirar más temprano..., ya dejé todo el trabajo de aqí a la tarde adelantado, e incluso adelanté algo de mañana, ya llamé a todos los clientes, y les dí mi celular para cualquier cosa atenderlos en casa, y no sé, no me siento muy bien, jefe.-
-Mmm ... Julián te has dado cuenta ya cuántas veces me has pedido irte temprano ésta semana, ya ésta es la cuarta-
-Lo sé jefe, pero es que no me siento muy bien y así no puedo trabajar, además ya adelanté todo y ... jefe, hoy es mi cumpleaños-
-Mmm, estás sacando cada vez excusas más baratas y mejores !- le respondió.
-No jefe, no es una excusa, es verdad!-
-Ya, menos palabras y más acción, creía que venías a proponerme ideas para el caso de Jhon, pero veo que no es así, asi que Julian, ya te puedes retirar.-
-Pero, pe ...-
-Nada de peros Julian, te pago por trabajar, no por irte todos los días tempranos, ok?-
-...-
-OK!?-
-ok...- respondió Julián con la cabeza gacha y se retiró de la oficina, y luego se dirigió a su oficina, no, no era mentira, hoy era el día de su cumpleaños, el día 19 de abril, ya cumplía 31 años.Lo dicho anterior sobre su estado tampoco era mentira, el realmente no se sentía bien, ya hacía tres años que nadie le saludaba, nadie se acordaba ni llamaba a Julián para su cumpleaños y ya se aburría de éso.
Entró a su oficina, y se acostó en un sillón que tenía al lado de su escritorio, comienza a sufrir pequeños lapsos de recordar grandes momentos de antiguos cumpleaños, cómo cuándo en sus 15 años celebraba con sus amigos tomando en una plaza, o para los 20 cuándo reventó su primer departamento, o para los cinco cuándo le regalaron su primera bicicleta, y tras volver del trance que le provocaba recordar tales momentos, y luego de volver comienza a sentir rabia e impotencia a través de su cuerpo, de hacía años que no escuchaba ni siquiera un te quiero de cualquier persona la que sea, ni las prostitutas que contrataba todas las noches eran capaces de decirles aquello, se aproxima al cajón debajo de su escritorio, y saca unos tranquilizantes, toma uno, espera un momento y no siente su efecto, se toma otro, y sigue sin sentir nada, hasta el tercero con el cuál explota toda su ira descontroladamente. Sin explicarse lo que estaba haciendo, luego de un momento se siente agitado y toma asiento en el sillón, tenía las manos sangrando, y su computador estaba tirado en el suelo, su escritorio dado vuelta, su silla la había arrojado por la ventana, la biblioteca que tenía aun lado estaba en el suelo y los libros que tenían estaban esparramados por todos lados; observaba lo que había echo y no atinaba a reaccionar de la manera que tocaban su puerta, hasta que su jefe entre echando abajo la puerta, junto con dos guardias, los cuáles le golpean la nuca y Julian cae al suelo fuertemente.
Cuándo por fin ya pudo despertar estaba en un callejón atrás del edificio en el que trabajaba, revisa su bolsillo y tenía una carta que fuera de ella decía "es tu finiquito hijo de puta, esperame que te encerraré en la cárcel por lo que hiciste en la oficina" y dentro contenía 5 mil pesos con un papel que decía " y te crees que merecías más?", sin fuerzas ni para entrear y discutir con su jefe, toma su chaqueta prende su cigarrillo y se marcha de ahí encontrandóse con una silla quebrada en el suelo.
y camina por providencia con su cigarrillo, se dirige a casa, lo más probable a inyectarse heroína para calmar su dolor.
-No, pasa Julian, toma asiento, que pasó?- le respondió ofreciéndole asiento en una de sus sillas.
-Ehhhhh, es que jefe, le quería pedir si es que ... ehhhh, hoy me podía retirar más temprano..., ya dejé todo el trabajo de aqí a la tarde adelantado, e incluso adelanté algo de mañana, ya llamé a todos los clientes, y les dí mi celular para cualquier cosa atenderlos en casa, y no sé, no me siento muy bien, jefe.-
-Mmm ... Julián te has dado cuenta ya cuántas veces me has pedido irte temprano ésta semana, ya ésta es la cuarta-
-Lo sé jefe, pero es que no me siento muy bien y así no puedo trabajar, además ya adelanté todo y ... jefe, hoy es mi cumpleaños-
-Mmm, estás sacando cada vez excusas más baratas y mejores !- le respondió.
-No jefe, no es una excusa, es verdad!-
-Ya, menos palabras y más acción, creía que venías a proponerme ideas para el caso de Jhon, pero veo que no es así, asi que Julian, ya te puedes retirar.-
-Pero, pe ...-
-Nada de peros Julian, te pago por trabajar, no por irte todos los días tempranos, ok?-
-...-
-OK!?-
-ok...- respondió Julián con la cabeza gacha y se retiró de la oficina, y luego se dirigió a su oficina, no, no era mentira, hoy era el día de su cumpleaños, el día 19 de abril, ya cumplía 31 años.Lo dicho anterior sobre su estado tampoco era mentira, el realmente no se sentía bien, ya hacía tres años que nadie le saludaba, nadie se acordaba ni llamaba a Julián para su cumpleaños y ya se aburría de éso.
Entró a su oficina, y se acostó en un sillón que tenía al lado de su escritorio, comienza a sufrir pequeños lapsos de recordar grandes momentos de antiguos cumpleaños, cómo cuándo en sus 15 años celebraba con sus amigos tomando en una plaza, o para los 20 cuándo reventó su primer departamento, o para los cinco cuándo le regalaron su primera bicicleta, y tras volver del trance que le provocaba recordar tales momentos, y luego de volver comienza a sentir rabia e impotencia a través de su cuerpo, de hacía años que no escuchaba ni siquiera un te quiero de cualquier persona la que sea, ni las prostitutas que contrataba todas las noches eran capaces de decirles aquello, se aproxima al cajón debajo de su escritorio, y saca unos tranquilizantes, toma uno, espera un momento y no siente su efecto, se toma otro, y sigue sin sentir nada, hasta el tercero con el cuál explota toda su ira descontroladamente. Sin explicarse lo que estaba haciendo, luego de un momento se siente agitado y toma asiento en el sillón, tenía las manos sangrando, y su computador estaba tirado en el suelo, su escritorio dado vuelta, su silla la había arrojado por la ventana, la biblioteca que tenía aun lado estaba en el suelo y los libros que tenían estaban esparramados por todos lados; observaba lo que había echo y no atinaba a reaccionar de la manera que tocaban su puerta, hasta que su jefe entre echando abajo la puerta, junto con dos guardias, los cuáles le golpean la nuca y Julian cae al suelo fuertemente.
Cuándo por fin ya pudo despertar estaba en un callejón atrás del edificio en el que trabajaba, revisa su bolsillo y tenía una carta que fuera de ella decía "es tu finiquito hijo de puta, esperame que te encerraré en la cárcel por lo que hiciste en la oficina" y dentro contenía 5 mil pesos con un papel que decía " y te crees que merecías más?", sin fuerzas ni para entrear y discutir con su jefe, toma su chaqueta prende su cigarrillo y se marcha de ahí encontrandóse con una silla quebrada en el suelo.
y camina por providencia con su cigarrillo, se dirige a casa, lo más probable a inyectarse heroína para calmar su dolor.
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